Un negocio gastronómico con finanzas visibles es una base más estable para todos los que dependen de él.
En muchos hogares paraguayos, el negocio gastronómico está entretejido en la vida familiar cotidiana. La cocina es compartida. Los insumos salen del presupuesto del hogar. Los ingresos vuelven a él. Los hijos ayudan con las entregas. La pareja ayuda con los pedidos.
Cuando el negocio no tiene un registro financiero claro, esa incertidumbre toca a todos. Cuando sí lo tiene — cuando hay una imagen simple y honesta de lo que entra y lo que sale — todo el hogar puede planificar con más claridad.
Suvantez es para la emprendedora. Pero la claridad que ella gana se extiende hacia afuera.
El programa está diseñado para emprendedoras gastronómicas en Paraguay. Estas son las personas que suelen participar.
Empezó vendiendo chipá a las vecinas, después a compañeras de trabajo, después por encargo. Ahora maneja una operación real — pero sus finanzas siguen en su cabeza. Este programa le da un formato que se adapta a lo que ya hace.
Los pedidos llegan por mensaje, el pago llega en efectivo o transferencia, la entrega se hace en la puerta. Funciona — pero no hay registro de qué se pidió, qué se entregó o qué todavía se debe. Este programa crea ese registro, de forma simple.
Vende en feria o mercados locales los fines de semana, gana buena plata en un buen día, pero no puede decir con certeza si el negocio está creciendo. Un registro semanal cambia eso.
Tortas, empanadas, sopa paraguaya para eventos y celebraciones — con precio por pedido, ingredientes variables y tiempo de preparación variable. Saber el costo real de cada pedido es fundamental. Este programa enseña exactamente eso.
Está en las primeras semanas de ventas. Crear buenos hábitos ahora — antes de que el negocio se complique — es el camino más eficiente. Empezar con un sistema simple es mucho más fácil que construir uno después.
Empezó un cuaderno. Descargó una app. Ninguno duró. Este programa no le da otra herramienta — la ayuda a construir una que se adapte a cómo trabaja ella realmente, para que se mantenga.
Cuando sabés cuánto cuesta realmente hacer una tanda de chipá, podés ponerle el precio correcto. Cuando sabés cuánto ganaste la semana pasada, podés decidir si tomar más pedidos o mantenerte como estás. Cuando sabés qué te deben, podés hacer el seguimiento sin incomodidad.
Nada de esto requiere conocimientos contables. Requiere un registro simple y consistente — que es exactamente lo que el programa te ayuda a construir.
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